Las 7 claves para el Éxito profesional del Millenial.

Últimamente, tras conversar en algunas de mis clases, acerca del futuro profesional esperado o deseado por mis alumnos, resulta que frases como: “Ve a la escuela”, “concéntrate en tus estudios”, “haz todas tus tareas”, “obtén un título”, “consigue un buen trabajo”…, para estos “millennials”, están perdiendo fuerza, y parece surgir un desánimo que me anima a escribir esta columna.

¿Cómo sabemos si esta secuencia del éxito tradicional garantiza hoy una entrada por la puerta grande en un trabajo después de la graduación…? Y, lo que es aún más importante… Nuestros queridos y espabilados “millennials” se preguntan si una carrera universitaria les asegura un futuro próspero o a desarrollar un emprendimiento exitoso…

Estas preguntas y muchas más están en la mente de muchos millennials… Porque ellos sí se preguntan lo que la anterior generación sólo se atrevía a cuestionar en lo más profundo de sus pensamientos. Los millennials consideran todo lo anterior mientras intentan definir lo que se necesita para lograr el éxito profesional. Una conocida empresa de investigación de mercados, se propuso, hace unos días, descubrir las respuestas a estas preguntas que provocan que las universidades estén en entredicho para este público. Sus conclusiones:

• La mayoría de los líderes jóvenes (más del 56 por ciento) tienen títulos en disciplinas de ciencias sociales o humanidades.

• Un grado específico no conduce a un mayor éxito en el mercado de trabajo.

• Las personas exitosas tienen importantes capacidades de liderazgo, habilidades técnicas y/o de trabajo en equipo.

• Más de dos tercios (67 por ciento) de los encuestados que consiguieron carreras exitosas dentro de los cinco años posteriores a la graduación dijeron que les fue bien en proyectos de escritura académica, durante sus carreras.

Los millennials no han tenido mucha suerte en encontrar buenos trabajos. De hecho, representan alrededor del 40 por ciento de los desempleados en los Estados Unidos (https://www.usa.gov/statistics). Los recién graduados se sienten frustrados por el hecho de que es probable que comiencen con un salario más bajo que el ingreso medio del país. Sin embargo, muchos de ellos también son conscientes de que, si quieren ingresar a la clase media o superior, no solo necesitarán un título sino también una habilidad que se han dado en llamar las “soft skills” o habilidades blandas, esto es: Liderazgo, gestión, investigación y otras…

El éxito en los campos de la salud, el marketing, negocios, ingenierías en energías renovables, el trabajo social y/o el diseño gráfico digital, están íntimamente relacionados con la educación recibida en estas “soft skills”. Muchos mercados de trabajo específicamente requieren un título, y además, aquellos que deseen ingresar a ellos no tienen más remedio que obtener las cualificaciones y certificaciones que necesitarán en este mundo que les ha tocado vivir, en el que el manejo de la ciencia de datos, se mezcla ya con todas esas disciplinas:

1. Capacidad de expresarse por escrito: En un mundo donde el correo electrónico, WhatsApp, Facebook, Twitter… desarrollan el lenguaje escrito, es esencial que el millennial ejerza la capacidad de escribir sus pensamientos de manera correcta, concisa y precisa en los entornos digitales, en los que son nativos, a diferencia de la generación anterior. La forma en que una persona se expresa de sí misma contribuye a una impresión general y ayuda a influir en las percepciones de los demás (base principal del marketing de contenidos y el Inbound Marketing). Cada ensayo, informe del libro y caso de estudio que completa el alumno en su licenciatura o estudios universitarios, lo ayudará a mejorar sus habilidades para formular ideas y expresarlas de manera clara y con la autoridad necesaria para desarrollar sus habilidades de liderazgo y presentación.

2. Capacidad de comunicación: Los millennials que aspiren al éxito profesional deberán ser capaces de comunicar sus ideas (verbal o visualmente). Este es un requisito esencial en cualquier descripción de puesto hoy día. Las interacciones interpersonales y verbales establecen el tono para las relaciones en el lugar de trabajo y con las empresas con las que interactuarán en el día a día del ejercicio de sus labores profesionales.

3. Capacidad para encontrar. Los estudiantes que entregan proyectos de alta calidad deben excavar a través de materiales científicos y académicos (big data). Son capaces de encontrar estudios que respalden sus afirmaciones y examinar los diferentes puntos de vista antes de llegar a sus propias conclusiones… Esta es la capacidad de la Ciencia de Datos, la habilidad de descubrir de dónde viene, aplicar el pensamiento crítico a los hallazgos y desarrollar una nueva solución o punto de vista (innovación). Algo esencial en el ejercicio exitoso de una profesión hoy, para los millennials, acostumbrados a gestionar paralelamente varias fuentes de información al mismo tiempo y de forma eficiente.

4. ¿Trabajo en equipo? No. Trabajo en Equipos. Muchos proyectos a nivel pre-universitario y universitario son cada vez más colaborativos e interdisciplinares. A través de este tipo de trabajo, los estudiantes aprenden cómo compartir opiniones y considerar las contribuciones de los demás, sin menospreciar las conclusiones que otros han extraído y compartiendo experiencias… ¿Te suena? Es justo la base de cualquier red de comunicación, como lo es Internet. Con el trabajo en equipos, los millennials hacen una especie de cadena de product management, equilibrando la carga de trabajo y sintiéndose responsables y orgullosos de los logros de todo el grupo, lo que apela a la necesidad de satisfacción social de esta generación y potenciando la capacidad de liderazgo.

5. Capacidad para adaptarse a los cambios: Si bien el millennial es adaptable por su naturaleza digital y acostumbrado al cambio rápido y eficiente, en sus estudios universitarios son conscientes de la necesidad de la formación continua para poder ascender dentro de sus compañías, en ocasiones, demasiado rígidas o anticuadas para este tipo de profesionales. Esta formación continua tiene 2 efectos directos en sus carreras profesionales: están más especializados y, a la vez, son más flexibles a los cambios, no solo en su vida, sino también es común verlos poco tiempo en el mismo trabajo, o en la misma función.

6. Integración Global, incluso dentro de lo local: El término “glocal” que acuñara, en su momento Roland Robertson (HBR, 1980), en su noción de “glocalización”, como la “ocurrencia” de la universalización y particularización en un mismo contexto, se hace presente en el mundo del millennial, que no diferencia, dado que ha nacido en un mundo sin las barreras físicas de la anterior generación… El millennial está conectado al mundo y están más abiertos al cambio y a la diversidad cultural que generaciones anteriores. Esto no sólo es debido a los desarrollos en telecomunicaciones y entretenimiento, sino que también se debe al mayor conocimiento del inglés, idioma universal que aprende desde niño en los dispositivos digitales a los que está expuesto desde temprana edad, y que se potencia en universidades como CETYS, donde Campus como el de Ensenada, se enfocan a la atracción de alumnos y profesores de otros países, incrementando la exposición de sus alumnos al idioma y a la transculturalidad, tanto para la comunicación personal como para los negocios.

7. Mercadólogos por naturaleza: El conformismo en el que fueron educados sus padres ya no tiene el mismo efecto en ellos. Los Millennials ven más allá de poseer una casa en propiedad o de formar una familia “clásica”. Para ellos, las prioridades han cambiado, siendo el desarrollo de su carrera profesional una de las más importantes. Como pasa en la Mercadotecnia de verdad, el reto no es vender, sino mantener el cliente, no se trata del éxito momentáneo o la fama efímera… El millennial busca el reconocimiento sostenido. Esto les anima a ser más proactivos y a tener menos miedo a la hora de desarrollar sus propias ideas y proyectos, lo que les convierte en una generación emprendedora por naturaleza propia. Esa necesidad de reconocimiento requiere un continuo feedback para establecer sus nuevos objetivos y redirigir constantemente su plan de carrera, por lo que la universidad de calidad se adapta a esos mismo procesos, mediante la revisión constante de sus programas.

En resumen, la Universidad actual ofrece experiencias más allá del salón de clases. De acuerdo con un estudio de investigación histórico, a menudo citado, realizado a fines de la década de los 1990, los estudiantes que participaban en una o más actividades extracurriculares tenían un 50 por ciento más de probabilidades de ser identificados como dotados. Estudios más recientes tienden a confirmar esta conclusión. Los esfuerzos y habilidades adicionales son importantes, y los sistemas universitarios de calidad, como lo es CETYS Universidad, a menudo brindan la plataforma para estas experiencias.

La Universidad es mucho más que cursos, clases y calificaciones. La Preparatoria ha quedado atrás y el millennial entiende y exige respuesta a sus necesidades de crecimiento y éxito como ellos lo entienden… Quedó atrás el conformismo: Muchos estudiantes participan en actividades fuera de sus estudios estructurados. Las lecciones que aprenden más allá del aula tienen un impacto directo en los conjuntos de habilidades que los harán exitosos en las diferentes profesiones de hoy y mañana.

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Marketing Universitario Constructivista “Emparanoiado”!!! :)

Querría compartir a continuación dos ideas, algo audaces quizás, que podrían ser piezas integrales de un plan estratégico sofisticado de marketing y promoción de universitarios, de “next generation”. Lo más emocionante para mi, como alguien que cree firmemente que hay pocas cosas tan especiales como la experiencia que ofrece un programa universitario, este nuevo enfoque podría permitir, a las universidades,  construir sobre lo que hacen mejor que nadie: ofrecer una experiencia universitaria de “una vez en la vida”. De una serie de momentos únicos e irrepetibles que el estudiante se llevará, de manera negativa o positiva, dependiendo del empeño y trabajo que la Universidad le dedique al alumno…

Este enfoque que planteo aprovecha la tecnología de Business Intelligence de la que ya disponemos, y tenemos a nuestro alcance, para permitir a las escuelas atraer al estudiante a su compromiso con esa experiencia, en la etapa de atracción, mediante la observación del ciclo de vida natural de los departamentos de Marketing y Admisiones de las Universidades.

Por suerte o por desgracia, una nueva visión audaz es, hoy más que nunca, necesaria, ya que la educación tradicional a veces no cuenta con la disciplina y la humildad necesarias para comprender verdaderamente de dónde proviene la demanda de los estudiantes y lo que la sustentará en el futuro.

Compañer@s: El futuro de la educación exigirá más de los profesionales de marketing y admisiones. Si usted es una de las mejores 30 escuelas académicamente y compite por los mejores estudiantes, o una universidad de acceso abierto de la comunidad, el futuro será hiper-competitivo y la comprensión de lo que hace el éxito de ciertos programas, pasará de cuidado del lujo y excelencia organizativa que es hoy, a ser una necesidad absoluta mañana.

Con esto en mente, las estrategias digitales de educación superior se desarrollan actualmente en un amplio espectro. Algunas escuelas ofrecen una exposición digital muy limitada y simplemente ofrecen nada más que material de marketing unidimensional y formularios simples que en nada contemplan al “Student-Persona” (paralelo del Buyer-Persona en Marketing Universitario).

En el otro extremo del espectro, muchas escuelas tienen un presupuesto de publicidad digital relativamente grande y además están inmersos en la entrega de MOOCs, donde las escuelas ofrecen una transparencia total al entorno de la clase esperando un incremento en la valoración de la marca de la Universidad y la exposición a ella.

Lo cierto es que la comercialización actual de la Educación Superior está atascada en un modelo anticuado, centrado en proporcionar la menor cantidad de información necesaria para generar interés inicial y estimular a alguien a llenar un formulario en persona o en línea. Se centra en la Institución, y no hay valor entregado al estudiante potencial. No reciben nada de esta ecuación, excepto un flujo interminable de llamadas telefónicas con marcación automática, o personal, en el mejor de los casos.

Creo firmemente que hay una mejor manera. Se trata de construir una hoja de ruta estratégica a largo plazo que busque establecer el ritmo en la Comercialización/Reclutamiento y la Retención, aquí están las dos piezas clave a considerar hoy en el Marketing Universitario que funciona y que funcionará en los próximos años… y, si no me creen, solo miren a otros, con “paranoia constructiva”, como dice muy correctamente Andrés Oppenheimer. Ojalá miráramos la realidad de la Universidad con estos ojos…

Os animo a ello.

Un abrazo de sábado!

Oscar

Sobre el Liderazgo en la Universidad, y su incidencia en la Retención y el BTS.

Como parte de mis lecturas y el trabajo correspondiente a mi tercera asignatura (Principios del Liderazgo) para el Doctorado que ahora mismo estoy tomando, os comparto algunas conclusiones, que perfectamente integra todo lo que he podido experimentar en carne propia, en este último año, en CETYS Universidad, dados los cambios que forman parte del proceso de toma de decisiones en el Campus Ensenada, México.

La gestión del cambio puede ser una gran fuente de estrés. En cierta medida, esto tiene que ver con la cantidad de los cambios, pero también refleja las consecuencias de la falta de visión o planteamiento de objetivos al planificar el cambio, mala comunicación sobre las razones del cambio y una errónea falta de preocupación por el impacto que estas decisiones mal comunicadas, en el personal.

Existe evidencia de que el personal académico tiende a asociar los efectos adversos de la gestión de sus organizaciones con iniciativas y acciones derivadas de los líderes institucionales, en lugar de sus jefes de departamento.

Las distintas las variables identificadas y relacionadas con la satisfacción en el trabajo y el estrés, se relacionan con el contexto de trabajo del personal académico. Es ciertamente razonable sugerir que el comportamiento del líder influye en los contextos de trabajo, aunque éstos no son enteramente atribuibles a él.

La revisión de la literatura sugiere que las siguientes variables afectan al estrés y la satisfacción en el trabajo, en cuanto al liderazgo en una dirección positiva o negativa:

  • Sobrecarga del puesto en la Universidad
  • Ambigüedad del puesto en la Universidad
  • Calidad de la comunicación
  • Autonomía en su trabajo
  • Capacidad de participar en las decisiones de la Universidad
  • Una atmósfera y un clima colegiado
  • Recibe comentarios sobre el desempeño

El grado en que estos componentes del contexto laboral influye de manera positiva o negativa, tanto por líderes departamentales como por líderes institucionales, varía. El punto crucial es que, en la medida en que las actitudes y los niveles de estrés del personal universitario se ven afectados por el contexto laboral, el liderazgo tiene implicaciones para estas respuestas.

Tanto los líderes institucionales como los departamentales pueden a veces sentir que no tienen otra opción que actuar de manera que pueda afectar negativamente el contexto laboral. La presente investigación y mi experiencia actual en CETYS Universidad, indica que si lo hacen, teniendo en cuenta las implicaciones que esto podría tener para la satisfacción en el trabajo, el bienestar y el compromiso organizacional de los afectados.

Además, por supuesto, la identificación de estas características del contexto de trabajo nos proporciona sugerencias implícitas sobre los tipos de contextos de trabajo que los líderes pueden atender, a fin de mejorar las actitudes y respuestas al trabajo. Lo mismo puede decirse de los directores de departamento (o Escuela). Además, si bien se ha prestado mucha atención a la naturaleza del liderazgo departamental, poco se ha referido al liderazgo de (y no por) los líderes departamentales.

Del Cambio en las Organizaciones…

A menudo los clientes me dicen que una de las principales decepciones de sus iniciativas organizativas es que el comportamiento y la actitud de sus “recursos humanos” no cambian. Como un cliente me dijo: “Los empleados simplemente, después de la euforia inicial, vuelven a la vieja manera de trabajar. Incluso aunque la nueva forma sea mucho mejor…”.

En los últimos 10 meses en la Dirección Académica del Campus Ensenada del Sistema CETYS Universidad, he comprobado algo que ya conocía en el ámbito corporativo y que había experimentado como profesor en algunas universidades, pero que ahora experimento como impulsor de ese cambio: Toda transformación de raíz, que necesites que impacte de manera determinante en los resultados de eficiencia, requieren un cambio en el comportamiento de las personas, pasando por cómo se hace el trabajo, cómo interactuamos con los alumnos (clientes, pacientes, aficionados, usuarios, votantes…), cómo trabajamos juntos, cómo procesamos los pagos, etc.

Esto requiere un cambio de comportamiento, lo que inevitablemente implica el esfuerzo de inducción de valores y capacitación en tales cambios. Si lanzamos una iniciativa de cambio sin considerar qué comportamientos tienen que cambiar, no pueden tener éxito. Al lanzar una iniciativa de cambio, en un principio, debemos determinar si el cambio de comportamiento requerirá proporcionar capacitación, permitir un período de transición o asegurar la participación en la toma de decisiones sobre un nuevo proceso.

Deberíamos compartir una visión más o menos exacta del futuro y el valor de esta iniciativa para la organización y también para cada uno de los individuos dentro de la organización (bien mayor-bien egoísta).

En resumen, para cambiar el comportamiento y asegurar una iniciativa exitosa, es esencial involucrar a las partes interesadas muy pronto y mantenerlas involucradas a lo largo del proyecto. Sus comentarios, aportes, pensamientos, ideas, sugerencias y preocupaciones permitirán un mejor resultado final del proyecto… Just what I’m thinking…

Un abrazo!

Oscar Barroso Huertas

Marketing Eficiente para Universidades. Una Opinión muy personal, pero razonada…

Después de la friolera de 20 años dando clases y en diversos cargos administrativos en universidades de varios países, y desde la perspectiva de la Dirección Académica de CETYS Universidad, he ido recopilando aprendizaje sobre las diferentes dimensiones de innovación en cuanto a la atracción de prospectos universitarios y los estilos de convocatoria… Eso me da pie para este post, donde creo percibir algunas conclusiones, a modo de opinión, sobre el Marketing Universitario y sus tendencias y proyecciones a futuro.

Desde mi punto de vista, las preparatorias y las universidades deberían pedir a los estudiantes que consideren estas preguntas cuando deliberan sobre sus opciones de inscripción, empujando la Marca y la Estrategia de Marketing a la vanguardia, mientras que los procedimientos administrativos deben esforzarse por adaptar sus modelos hacia  una base de estudiantes cada vez más diversa, bajo el paraguas de estas posibles preguntas, que incidirán de manera determinante en el Índice de Eficiencia Terminal de sus estudios, en cualquier nivel de la Educación Superior:

¿Eres lo suficientemente tenaz? ¿Crees firmemente que la educación que vas a emprender tiene valor para tu futuro? ¿Crees en el poder de que una sola persona puede cambiar el Mundo?

Al mismo tiempo y, en base a lo anterior, mediante la investigación, presentación y gestión de un mensaje unívoco de marca unificada (Imagen Proyectada-Imagen Percibida), contemplando que todo vaya en el camino de la experiencia y el respeto a la sustentabilidad de los valores y el entorno, las instituciones universitarias pueden lograr una ventaja competitiva significativa, al inscribir y retener a los mejores talentos entre los estudiantes, no solo a través de becas, sino a través del sentido de pertenencia aspiracional.

Creando Marca en la Educación Superior. Las instituciones se centran en la marca y la comercialización mucho más que antiguamente… Aunque, yo tengo la grata referencia de la evolución de la Universidad Europea de Madrid que hizo del Marketing la herramienta clave de su gestión. Muchas universidades, por centrarme en un sólo ámbito, han contratado profesionales del marketing, del mundo corporativo, e invertido tiempo y dinero significativo para crear marcas institucionales fuertes. Después de todo, las Instituciones de más rápido crecimiento son ávidas usuarias de las Redes Sociales, empleando una amplia gama de herramientas para conectar, participar, anunciar y defender sus productos y servicios.

Las Universidades están aplicando este éxito de mercado en su propio “territorio”, reconociendo la importancia de incorporar los Social Media (o Redes Sociales) en su planificación estratégica y mirando hacia el potencial del comercio en el móvil o celular. En algunos casos, esta mentalidad ha dado sus frutos a través del desarrollo de puestos de direcciones de marketing y/o comunicación, que hacen hincapié en la creación de marca y campañas de marketing “de bombero” o “apagafuegos”, cuando lo que se necesita es una Estrategia de Marketing en claro, a Corto, Medio y Largo plazo, paralela y coincidente con los objetivos y plazos de la Estrategia Corporativa o Institucional.

Es notable y muy correcto, al menos para mi, —tras años en este ámbito educativo de estudios Profesionales y de Posgrado—, que existe, de manera determinante, un creciente interés —y casi creencia ciega— en la importancia de definir y articular su marca universitaria, porque es importante ser diferenciado y convincente.

Estas técnicas de branding impulsadas por las diferentes áreas de promoción, servicios escolares, academia… deben basarse hoy en los avances tecnológicos, para interactuar con el estudiante o futuro inscrito, principalmente cuando debemos ser conscientes del papel crossumidor del millenial. Las estrategias recomendables, según yo, a adoptar dentro de los entornos universitarios deberían, al menos, incluir alguna de estas herramientas:

  • Creación de sitios web intuitivos y fáciles de navegar (responsivos), que puedan ser visualizados y utilizados en múltiples dispositivos y plataformas, con información práctica y actualizada.
  • Optimización de motores de búsqueda (el famoso SEO y SEM): Para instituciones que ofrecen programas exclusivos o estrella, como nos ocurre en los programas altamente innovadores de CETYS Universidad, es cada vez más importante asegurarse de que estos programas residen en la parte superior de los listados de motores de búsqueda. Este debe ser un trabajo constante, no por momentos aislados de promoción, y adecuados a cada una de las locaciones donde la Universidad tiene presencia.
  • Uso de la analítica web y de Social Media (KPIs): El uso de software analítico está aumentando a medida que el ecosistema web de Educación Superior se está volviendo cada vez más complejo, y la cantidad de instituciones que ponen materiales en línea se está expandiendo (dominios, subdominios, etc.). Y esto, sin considerar plataformas como BlackBoard…
  • Medios sociales estratégicos: Mientras que casi todas las instituciones de educación superior utilizan algún tipo de medios sociales, no está claro si muchos están realizando y midiendo el ROI (Retorno de la Inversión), de manera clara, y comparándola con períodos definidos anteriores, o simplemente estableciendo cuentas de Facebook o Twitter y subiendo post o fotos, sin medir el comportamiento de sus usuarios, sus hábitos de consumo de redes, etc. para asegurar que suceda lo que las universidades quieren que suceda…
  • Desarrollo móvil (Apps): Las universidades están haciendo mayores inversiones en tener una presencia móvil, desde el sitio web de la institución, hasta el desarrollo de contenido de cursos amigables para móviles (o celulares, como dicen por aquí).
  • Sistemas de CMS y CRM: Los sistemas de CRM y CMS se están convirtiendo en una herramienta cada vez más importante para aprovechar el “BIG DATA” de la información histórica de los estudiantes, y realizar un seguimiento de la actividad de los futuros estudiantes. Los programas de Inteligencia de Negocios (BI), se van a ir introduciendo en las Instituciones de Educación Superior, para anticipar o prever el comportamiento de inscripciones del siguiente curso, el nuevo ingreso, el reingreso y la retención… con una meta clara: el índice de eficiencia terminal, al que nos avoca, hoy día, cualquier acreditadora que se respete.

La evolución demográfica, los crecientes costos de la educación superior y las nuevas presiones del mercado —como ha ocurrido este semestre con el tema del “Gasolinazo” o de la subida del dólar, en Baja California, México—, también están afectando significativamente la forma en que las instituciones atraen a nuevos estudiantes… Creedme, lo he vivido.

Seguro que la mayor área de innovación y crecimiento en el marketing de Educación Superior y de branding, se encuentre en el espacio digital u online. Todavía tengo grandes dudas acerca del “uso eficiente” que las Universidades hacen de la tecnología a su alcance y la explotación de todo su potencial, especialmente cuando se trata de las Redes Sociales y otras plataformas emergentes —como la Realidad Virtual, área ésta en la que me encuentro envuelto, gracias a un Proyecto de Virtual Broadcasting, con la Universidad de Stanford, desde el mes de septiembre de 2016—.

Hoy, seguramente los SocialMedia son más eficientes que los medios tradicionales, para llegar a su público objetivo o meta de forma más directa y focalizada. Las Redes Sociales son significativamente mucho menos onerosas que los enfoques de mercadotecnia, o publicitarios, tradicionales. Las inversiones en esta gama de medios emergentes permiten a las instituciones maximizar sus recursos 1. INNOVANDO y 2. AHORRANDO, dado que puede llegar a invertirse, como promedio, hasta un 33% menos en la impresión, un 24% menos en los anuncios de prensa y un 17% menos en publicidad en radio y TV (números promedio, en función de los resultados obtenidos con clientes de la Agencia BCauseBe Intelligent Marketing.

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Las fuertes inversiones en marketing interactivo o web —si se hacen de una manera apropiada, con la base racional sólida de la Investigación o Estudios de Mercado “ad hoc”—, probablemente mejorarán la calidad de los solicitantes y el porcentaje de alumnos que llegan a la Universidad (por supuesto, también la retención de los alumnos que ya están).

La estrategia de marketing comienza con el conocimiento de su mercado. Mediante la implementación de resultados de mercado basados en datos concretos de su/sus área/s de actuación, las Universidades pueden aumentar el conocimiento —y el reconocimiento— de la marca y la percepción correcta de su imagen (este es todo un tema que tocaremos otro día), atraer e involucrar a los estudiantes potenciales y crear lealtad entre sus estudiantes, padres, personal, profesores, ex alumnos (alumni) y donantes.

Un enfoque, de este modo, centrado en los datos, para anticipar el éxito de las campañas de marketing institucional, y no estar “tirando el dinero” o “apagando fuegos por periodos concretos de inscripción/matriculación”, a largo plazo significa:

  1. Elevar el desempeño de su marca, lo que significa fortalecer la presencia de la Universidad en todo el panorama de la Educación Superior, examinando cómo podemos mejorar en los niveles de percepción y conciencia de nuestros públicos meta. Algo que CETYS Universidad está realizando de un modo excepcional, al posicionarse “codo con codo” con universidades de primer nivel, en un ámbito internacional. Es algo que, desde una Estrategia de Mercadotecnia, debería explotarse de manera sistemática.
  2. Maximizar su mensaje para articular el valor (frente a su precio), mediante la comprensión de los conceptos de comunicación que suenan o están presentes en las diferentes audiencias estudiantiles y sus entornos mediáticos.
  3. Validar su gasto de marketing, midiendo el desempeño de la marca y de cada campaña, calculando las tasas de conversión de solicitante a estudiante. Esto nos va a permitir medir, al mismo tiempo, los “por qué” de esa conversión y cómo replicarla de manera sistemática y controlada, para adaptarnos a los cambios de nuestros futuros alumnos.

En las universidades, debemos aprender a confiar en —y a utilizar correctamente— el poder de la Marca-Universidad y llevar a los estudiantes a recordar algo más que un nombre, al tomar su decisión de inscripción. Debemos obtener y hacer acopio/análisis útil de más información, acerca de las tendencias actuales del mercado de la Educación Superior en lo que a Marketing, Reclutamiento y Tecnología se refieren y, como siempre digo a mis alumnos en una de mis clases introductoria al mundo del Marketing hoy: La fórmula “mágica” para obtener el ENGAGEMENT de nuestros públicos está en OBSERVAR y ESCUCHAR, para después ACTUAR.

Gracias por este ratito juntos! Hasta la próxima semana!

ICERI 2015: Learning Xperience

Dos días en el ICERI 2015 me han demostrado que cualquier organización que aspire a tener éxito en el entorno empresarial y competitivo actual depende, cada vez más, de su capacidad e interés por el aprendizaje, pero algo que me queda claro es que la mayoría de la gente no sabe cómo aprender…

La mayoría de las empresas y organizaciones educativas, no sólo tienen un enorme dificultad frente a este dilema de aprendizaje… ni siquiera son conscientes de que existe dentro de ellas. La razón: no entienden lo que es el proceso de aprendizaje y la forma de llevarlo a cabo y continúan ancladas en los antiguos paradigmas de la enseñanza. Como resultado, tienden a cometer errores básicos, en sus esfuerzos para convertirse en una organización de aprendizaje.

En primer lugar, la mayoría de la gente define el aprendizaje como un mero proceso de “resolución de problemas”, por lo que se centran en la identificación y corrección de errores en el ambiente externo. Resolver problemas es importante, pero si el aprendizaje es un proceso continuo y constante, los gerentes y empleados son los primeros que deben mirar hacia adentro de las organizaciones. Necesitamos una reflexión crítica sobre nuestro propio comportamiento, identificar las formas que, a menudo, contribuyen inadvertidamente a los problemas de la organización, y luego cambiar su manera de actuar. En concreto, debemos aprehender —concebir las especies de las cosas sin hacer juicio de ellas o sin afirmar ni negar— del sistema de definición y resolución de problemas, dado que éste puede ser una fuente de problemas en su propio fundamento.

Dentro de los nuevos paradigmas —que yo mismo he defendido en el Congreso—, los modelos de aprendizaje, basados en el factor tecnológico o el NeuroLearning —modelo, éste último, basado en el tan de moda NeuroMarketing—, consiguen que todos los miembros de una organización aprendan a razonar —por no decir “pensar”—de manera productiva.

Al final, como conclusión, me llevo la impresión y la percepción unívoca, de que los modelos de enseñanza están caducos y no tienen razón de ser en la Sociedad actual…

  1. Más que nunca, hoy estoy convencido de que el Aprendizaje debe sustituir a la Enseñanza, tanto en el vocabulario como en la práctica, entre la comunidad educativa.
  2. Cada vez más —y aún más, después de estos días de escuchar las conferencias de colegas de todas partes—, encuentro más similitudes y coincidencias prácticas y teóricas, entre el mundo de la Educación y la Mercadotecnia (o Marketing)… Al final, se trata de un proceso comunicativo-persuasivo, con una intención clara, vinculada a los objetivos laborales de la Sociedad, y con un centro que se mueve hacia aquello que, en mercadotecnia, llamamos “Great Experience” y, como parte de ésta, la capacidad de compartir, condición sine qua non, para que se de ésta.

Impaciente por saber más, me traigo mucha documentación, lista para leer e implementar en mis propias publicaciones.

Gracias ICERI… Nos vemos el año que viene SDQ.