Las 7 claves para el Éxito profesional del Millenial.

Últimamente, tras conversar en algunas de mis clases, acerca del futuro profesional esperado o deseado por mis alumnos, resulta que frases como: “Ve a la escuela”, “concéntrate en tus estudios”, “haz todas tus tareas”, “obtén un título”, “consigue un buen trabajo”…, para estos “millennials”, están perdiendo fuerza, y parece surgir un desánimo que me anima a escribir esta columna.

¿Cómo sabemos si esta secuencia del éxito tradicional garantiza hoy una entrada por la puerta grande en un trabajo después de la graduación…? Y, lo que es aún más importante… Nuestros queridos y espabilados “millennials” se preguntan si una carrera universitaria les asegura un futuro próspero o a desarrollar un emprendimiento exitoso…

Estas preguntas y muchas más están en la mente de muchos millennials… Porque ellos sí se preguntan lo que la anterior generación sólo se atrevía a cuestionar en lo más profundo de sus pensamientos. Los millennials consideran todo lo anterior mientras intentan definir lo que se necesita para lograr el éxito profesional. Una conocida empresa de investigación de mercados, se propuso, hace unos días, descubrir las respuestas a estas preguntas que provocan que las universidades estén en entredicho para este público. Sus conclusiones:

• La mayoría de los líderes jóvenes (más del 56 por ciento) tienen títulos en disciplinas de ciencias sociales o humanidades.

• Un grado específico no conduce a un mayor éxito en el mercado de trabajo.

• Las personas exitosas tienen importantes capacidades de liderazgo, habilidades técnicas y/o de trabajo en equipo.

• Más de dos tercios (67 por ciento) de los encuestados que consiguieron carreras exitosas dentro de los cinco años posteriores a la graduación dijeron que les fue bien en proyectos de escritura académica, durante sus carreras.

Los millennials no han tenido mucha suerte en encontrar buenos trabajos. De hecho, representan alrededor del 40 por ciento de los desempleados en los Estados Unidos (https://www.usa.gov/statistics). Los recién graduados se sienten frustrados por el hecho de que es probable que comiencen con un salario más bajo que el ingreso medio del país. Sin embargo, muchos de ellos también son conscientes de que, si quieren ingresar a la clase media o superior, no solo necesitarán un título sino también una habilidad que se han dado en llamar las “soft skills” o habilidades blandas, esto es: Liderazgo, gestión, investigación y otras…

El éxito en los campos de la salud, el marketing, negocios, ingenierías en energías renovables, el trabajo social y/o el diseño gráfico digital, están íntimamente relacionados con la educación recibida en estas “soft skills”. Muchos mercados de trabajo específicamente requieren un título, y además, aquellos que deseen ingresar a ellos no tienen más remedio que obtener las cualificaciones y certificaciones que necesitarán en este mundo que les ha tocado vivir, en el que el manejo de la ciencia de datos, se mezcla ya con todas esas disciplinas:

1. Capacidad de expresarse por escrito: En un mundo donde el correo electrónico, WhatsApp, Facebook, Twitter… desarrollan el lenguaje escrito, es esencial que el millennial ejerza la capacidad de escribir sus pensamientos de manera correcta, concisa y precisa en los entornos digitales, en los que son nativos, a diferencia de la generación anterior. La forma en que una persona se expresa de sí misma contribuye a una impresión general y ayuda a influir en las percepciones de los demás (base principal del marketing de contenidos y el Inbound Marketing). Cada ensayo, informe del libro y caso de estudio que completa el alumno en su licenciatura o estudios universitarios, lo ayudará a mejorar sus habilidades para formular ideas y expresarlas de manera clara y con la autoridad necesaria para desarrollar sus habilidades de liderazgo y presentación.

2. Capacidad de comunicación: Los millennials que aspiren al éxito profesional deberán ser capaces de comunicar sus ideas (verbal o visualmente). Este es un requisito esencial en cualquier descripción de puesto hoy día. Las interacciones interpersonales y verbales establecen el tono para las relaciones en el lugar de trabajo y con las empresas con las que interactuarán en el día a día del ejercicio de sus labores profesionales.

3. Capacidad para encontrar. Los estudiantes que entregan proyectos de alta calidad deben excavar a través de materiales científicos y académicos (big data). Son capaces de encontrar estudios que respalden sus afirmaciones y examinar los diferentes puntos de vista antes de llegar a sus propias conclusiones… Esta es la capacidad de la Ciencia de Datos, la habilidad de descubrir de dónde viene, aplicar el pensamiento crítico a los hallazgos y desarrollar una nueva solución o punto de vista (innovación). Algo esencial en el ejercicio exitoso de una profesión hoy, para los millennials, acostumbrados a gestionar paralelamente varias fuentes de información al mismo tiempo y de forma eficiente.

4. ¿Trabajo en equipo? No. Trabajo en Equipos. Muchos proyectos a nivel pre-universitario y universitario son cada vez más colaborativos e interdisciplinares. A través de este tipo de trabajo, los estudiantes aprenden cómo compartir opiniones y considerar las contribuciones de los demás, sin menospreciar las conclusiones que otros han extraído y compartiendo experiencias… ¿Te suena? Es justo la base de cualquier red de comunicación, como lo es Internet. Con el trabajo en equipos, los millennials hacen una especie de cadena de product management, equilibrando la carga de trabajo y sintiéndose responsables y orgullosos de los logros de todo el grupo, lo que apela a la necesidad de satisfacción social de esta generación y potenciando la capacidad de liderazgo.

5. Capacidad para adaptarse a los cambios: Si bien el millennial es adaptable por su naturaleza digital y acostumbrado al cambio rápido y eficiente, en sus estudios universitarios son conscientes de la necesidad de la formación continua para poder ascender dentro de sus compañías, en ocasiones, demasiado rígidas o anticuadas para este tipo de profesionales. Esta formación continua tiene 2 efectos directos en sus carreras profesionales: están más especializados y, a la vez, son más flexibles a los cambios, no solo en su vida, sino también es común verlos poco tiempo en el mismo trabajo, o en la misma función.

6. Integración Global, incluso dentro de lo local: El término “glocal” que acuñara, en su momento Roland Robertson (HBR, 1980), en su noción de “glocalización”, como la “ocurrencia” de la universalización y particularización en un mismo contexto, se hace presente en el mundo del millennial, que no diferencia, dado que ha nacido en un mundo sin las barreras físicas de la anterior generación… El millennial está conectado al mundo y están más abiertos al cambio y a la diversidad cultural que generaciones anteriores. Esto no sólo es debido a los desarrollos en telecomunicaciones y entretenimiento, sino que también se debe al mayor conocimiento del inglés, idioma universal que aprende desde niño en los dispositivos digitales a los que está expuesto desde temprana edad, y que se potencia en universidades como CETYS, donde Campus como el de Ensenada, se enfocan a la atracción de alumnos y profesores de otros países, incrementando la exposición de sus alumnos al idioma y a la transculturalidad, tanto para la comunicación personal como para los negocios.

7. Mercadólogos por naturaleza: El conformismo en el que fueron educados sus padres ya no tiene el mismo efecto en ellos. Los Millennials ven más allá de poseer una casa en propiedad o de formar una familia “clásica”. Para ellos, las prioridades han cambiado, siendo el desarrollo de su carrera profesional una de las más importantes. Como pasa en la Mercadotecnia de verdad, el reto no es vender, sino mantener el cliente, no se trata del éxito momentáneo o la fama efímera… El millennial busca el reconocimiento sostenido. Esto les anima a ser más proactivos y a tener menos miedo a la hora de desarrollar sus propias ideas y proyectos, lo que les convierte en una generación emprendedora por naturaleza propia. Esa necesidad de reconocimiento requiere un continuo feedback para establecer sus nuevos objetivos y redirigir constantemente su plan de carrera, por lo que la universidad de calidad se adapta a esos mismo procesos, mediante la revisión constante de sus programas.

En resumen, la Universidad actual ofrece experiencias más allá del salón de clases. De acuerdo con un estudio de investigación histórico, a menudo citado, realizado a fines de la década de los 1990, los estudiantes que participaban en una o más actividades extracurriculares tenían un 50 por ciento más de probabilidades de ser identificados como dotados. Estudios más recientes tienden a confirmar esta conclusión. Los esfuerzos y habilidades adicionales son importantes, y los sistemas universitarios de calidad, como lo es CETYS Universidad, a menudo brindan la plataforma para estas experiencias.

La Universidad es mucho más que cursos, clases y calificaciones. La Preparatoria ha quedado atrás y el millennial entiende y exige respuesta a sus necesidades de crecimiento y éxito como ellos lo entienden… Quedó atrás el conformismo: Muchos estudiantes participan en actividades fuera de sus estudios estructurados. Las lecciones que aprenden más allá del aula tienen un impacto directo en los conjuntos de habilidades que los harán exitosos en las diferentes profesiones de hoy y mañana.

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Smart is the new “cool” o la importancia de las TICs en la educación contemporánea.

Ahí va! Este escrito, define perfectamente mi opinión como respuesta a estas preguntas, más aún sobre el protagonismo que debe tener una institución educativa sobre el efecto de las TICs en la Universidad:

El ser humano está en constante evolución… Evolucionamos como Pokémons en un mundo, donde lo que le enseñaron a nuestros padres nada tiene que ver con lo que aprenden nuestros hijos.  De hecho, se trata de una paradoja extremadamente divertida que, aún pocos de nosotros, hemos aprendido a disfrutar.
 
La importancia de la integración de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) en los Centros de Estudios, Escuelas y/o Universidades, responde a los esfuerzos de nuestra Sociedad para enseñar a sus ciudadanos actuales y a las generaciones que vienen, valiosos conocimientos y habilidades en torno a los dispositivos informáticos y de comunicaciones, 
el software con el que funcionan, las aplicaciones que se ejecutan en ellos y 
los sistemas que se construyen a partir de ellos.
 
Y aún así, es normal que nos preguntemos: ¿Pero qué son estas cosas? ¿Cómo funcionan? ¿Para qué sirven? Las TIC son tan omnipresentes en el mundo moderno que cada uno tiene una cierta comprensión de las mismas, pero esas interpretaciones son a menudo divergentes. Y es precisamente en esa divergencia donde está lo divertido y lo interesante de estas tecnologías… dado que nos da una visión sin límites… un inmenso campo virgen que cosechar, un mundo entero (o millones de mundos) sin explorar, donde no hay “¿por qué?” sino “¿por qué no?”, donde no existe el “pero”, donde algo que imaginas puede hacerse realidad, con una sola premisa: seguir aprendiendo con un esfuerzo constante en seguir tus sueños, como ocurre cuando mezclamos con nuestra realidad tradicional, la “Realidad Virtual” o la “Realidad Aumentada”, que ya está entre nosotros.
 
La capacitación en las TICs a nuestros alumnos, es un ingrediente fundamental de su educación integral. Un componente indivisible de la identidad del “Homo Tecnointeligens”, que sólo debe aplicar, de forma adecuada, aquello que ya conoce en su smartphone, en su laptop o en sus videojuegos, para saber extraerle el máximo beneficio. 
 
Los Centros de Aprendizaje, tenemos la misión de transformar a nuestros alumnos en superhéroescon ese poder ilimitado. Pero, como todo superhéroe, debemos enseñarle a controlar sus poderes y a saber que, “un gran poder, conlleva una gran responsabilidad” (Benjamin Parker). Una responsabilidad que compartimos Sociedad, Empresas, Centros Educativos y Familias. Una responsabilidad que se traduce en no ver a las TICs como el enemigo que NO son, sino como una oportunidad inigualable para formar a nuestros hijos y alumnos, a los futuros profesionistas, en mirar el mundo donde vivimos como una Oportunidad de compartir conocimiento y crecer juntos, no como un lugar de supervivencia.
 
Esa nueva inteligencia (Business Intelligence) es lo “cool”, lo “in”, lo “chido” o lo que “mola… esa nueva forma de mirar la vida y la educación y el aprendizaje es lo inteligente, y esa inteligencia compartida es nuestro futuro próximo… Un futuro que ya está aquí…
 
Oscar Barroso Huertas, 2016.

Marketing Eficiente para Universidades. Una Opinión muy personal, pero razonada…

Después de la friolera de 20 años dando clases y en diversos cargos administrativos en universidades de varios países, y desde la perspectiva de la Dirección Académica de CETYS Universidad, he ido recopilando aprendizaje sobre las diferentes dimensiones de innovación en cuanto a la atracción de prospectos universitarios y los estilos de convocatoria… Eso me da pie para este post, donde creo percibir algunas conclusiones, a modo de opinión, sobre el Marketing Universitario y sus tendencias y proyecciones a futuro.

Desde mi punto de vista, las preparatorias y las universidades deberían pedir a los estudiantes que consideren estas preguntas cuando deliberan sobre sus opciones de inscripción, empujando la Marca y la Estrategia de Marketing a la vanguardia, mientras que los procedimientos administrativos deben esforzarse por adaptar sus modelos hacia  una base de estudiantes cada vez más diversa, bajo el paraguas de estas posibles preguntas, que incidirán de manera determinante en el Índice de Eficiencia Terminal de sus estudios, en cualquier nivel de la Educación Superior:

¿Eres lo suficientemente tenaz? ¿Crees firmemente que la educación que vas a emprender tiene valor para tu futuro? ¿Crees en el poder de que una sola persona puede cambiar el Mundo?

Al mismo tiempo y, en base a lo anterior, mediante la investigación, presentación y gestión de un mensaje unívoco de marca unificada (Imagen Proyectada-Imagen Percibida), contemplando que todo vaya en el camino de la experiencia y el respeto a la sustentabilidad de los valores y el entorno, las instituciones universitarias pueden lograr una ventaja competitiva significativa, al inscribir y retener a los mejores talentos entre los estudiantes, no solo a través de becas, sino a través del sentido de pertenencia aspiracional.

Creando Marca en la Educación Superior. Las instituciones se centran en la marca y la comercialización mucho más que antiguamente… Aunque, yo tengo la grata referencia de la evolución de la Universidad Europea de Madrid que hizo del Marketing la herramienta clave de su gestión. Muchas universidades, por centrarme en un sólo ámbito, han contratado profesionales del marketing, del mundo corporativo, e invertido tiempo y dinero significativo para crear marcas institucionales fuertes. Después de todo, las Instituciones de más rápido crecimiento son ávidas usuarias de las Redes Sociales, empleando una amplia gama de herramientas para conectar, participar, anunciar y defender sus productos y servicios.

Las Universidades están aplicando este éxito de mercado en su propio “territorio”, reconociendo la importancia de incorporar los Social Media (o Redes Sociales) en su planificación estratégica y mirando hacia el potencial del comercio en el móvil o celular. En algunos casos, esta mentalidad ha dado sus frutos a través del desarrollo de puestos de direcciones de marketing y/o comunicación, que hacen hincapié en la creación de marca y campañas de marketing “de bombero” o “apagafuegos”, cuando lo que se necesita es una Estrategia de Marketing en claro, a Corto, Medio y Largo plazo, paralela y coincidente con los objetivos y plazos de la Estrategia Corporativa o Institucional.

Es notable y muy correcto, al menos para mi, —tras años en este ámbito educativo de estudios Profesionales y de Posgrado—, que existe, de manera determinante, un creciente interés —y casi creencia ciega— en la importancia de definir y articular su marca universitaria, porque es importante ser diferenciado y convincente.

Estas técnicas de branding impulsadas por las diferentes áreas de promoción, servicios escolares, academia… deben basarse hoy en los avances tecnológicos, para interactuar con el estudiante o futuro inscrito, principalmente cuando debemos ser conscientes del papel crossumidor del millenial. Las estrategias recomendables, según yo, a adoptar dentro de los entornos universitarios deberían, al menos, incluir alguna de estas herramientas:

  • Creación de sitios web intuitivos y fáciles de navegar (responsivos), que puedan ser visualizados y utilizados en múltiples dispositivos y plataformas, con información práctica y actualizada.
  • Optimización de motores de búsqueda (el famoso SEO y SEM): Para instituciones que ofrecen programas exclusivos o estrella, como nos ocurre en los programas altamente innovadores de CETYS Universidad, es cada vez más importante asegurarse de que estos programas residen en la parte superior de los listados de motores de búsqueda. Este debe ser un trabajo constante, no por momentos aislados de promoción, y adecuados a cada una de las locaciones donde la Universidad tiene presencia.
  • Uso de la analítica web y de Social Media (KPIs): El uso de software analítico está aumentando a medida que el ecosistema web de Educación Superior se está volviendo cada vez más complejo, y la cantidad de instituciones que ponen materiales en línea se está expandiendo (dominios, subdominios, etc.). Y esto, sin considerar plataformas como BlackBoard…
  • Medios sociales estratégicos: Mientras que casi todas las instituciones de educación superior utilizan algún tipo de medios sociales, no está claro si muchos están realizando y midiendo el ROI (Retorno de la Inversión), de manera clara, y comparándola con períodos definidos anteriores, o simplemente estableciendo cuentas de Facebook o Twitter y subiendo post o fotos, sin medir el comportamiento de sus usuarios, sus hábitos de consumo de redes, etc. para asegurar que suceda lo que las universidades quieren que suceda…
  • Desarrollo móvil (Apps): Las universidades están haciendo mayores inversiones en tener una presencia móvil, desde el sitio web de la institución, hasta el desarrollo de contenido de cursos amigables para móviles (o celulares, como dicen por aquí).
  • Sistemas de CMS y CRM: Los sistemas de CRM y CMS se están convirtiendo en una herramienta cada vez más importante para aprovechar el “BIG DATA” de la información histórica de los estudiantes, y realizar un seguimiento de la actividad de los futuros estudiantes. Los programas de Inteligencia de Negocios (BI), se van a ir introduciendo en las Instituciones de Educación Superior, para anticipar o prever el comportamiento de inscripciones del siguiente curso, el nuevo ingreso, el reingreso y la retención… con una meta clara: el índice de eficiencia terminal, al que nos avoca, hoy día, cualquier acreditadora que se respete.

La evolución demográfica, los crecientes costos de la educación superior y las nuevas presiones del mercado —como ha ocurrido este semestre con el tema del “Gasolinazo” o de la subida del dólar, en Baja California, México—, también están afectando significativamente la forma en que las instituciones atraen a nuevos estudiantes… Creedme, lo he vivido.

Seguro que la mayor área de innovación y crecimiento en el marketing de Educación Superior y de branding, se encuentre en el espacio digital u online. Todavía tengo grandes dudas acerca del “uso eficiente” que las Universidades hacen de la tecnología a su alcance y la explotación de todo su potencial, especialmente cuando se trata de las Redes Sociales y otras plataformas emergentes —como la Realidad Virtual, área ésta en la que me encuentro envuelto, gracias a un Proyecto de Virtual Broadcasting, con la Universidad de Stanford, desde el mes de septiembre de 2016—.

Hoy, seguramente los SocialMedia son más eficientes que los medios tradicionales, para llegar a su público objetivo o meta de forma más directa y focalizada. Las Redes Sociales son significativamente mucho menos onerosas que los enfoques de mercadotecnia, o publicitarios, tradicionales. Las inversiones en esta gama de medios emergentes permiten a las instituciones maximizar sus recursos 1. INNOVANDO y 2. AHORRANDO, dado que puede llegar a invertirse, como promedio, hasta un 33% menos en la impresión, un 24% menos en los anuncios de prensa y un 17% menos en publicidad en radio y TV (números promedio, en función de los resultados obtenidos con clientes de la Agencia BCauseBe Intelligent Marketing.

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Las fuertes inversiones en marketing interactivo o web —si se hacen de una manera apropiada, con la base racional sólida de la Investigación o Estudios de Mercado “ad hoc”—, probablemente mejorarán la calidad de los solicitantes y el porcentaje de alumnos que llegan a la Universidad (por supuesto, también la retención de los alumnos que ya están).

La estrategia de marketing comienza con el conocimiento de su mercado. Mediante la implementación de resultados de mercado basados en datos concretos de su/sus área/s de actuación, las Universidades pueden aumentar el conocimiento —y el reconocimiento— de la marca y la percepción correcta de su imagen (este es todo un tema que tocaremos otro día), atraer e involucrar a los estudiantes potenciales y crear lealtad entre sus estudiantes, padres, personal, profesores, ex alumnos (alumni) y donantes.

Un enfoque, de este modo, centrado en los datos, para anticipar el éxito de las campañas de marketing institucional, y no estar “tirando el dinero” o “apagando fuegos por periodos concretos de inscripción/matriculación”, a largo plazo significa:

  1. Elevar el desempeño de su marca, lo que significa fortalecer la presencia de la Universidad en todo el panorama de la Educación Superior, examinando cómo podemos mejorar en los niveles de percepción y conciencia de nuestros públicos meta. Algo que CETYS Universidad está realizando de un modo excepcional, al posicionarse “codo con codo” con universidades de primer nivel, en un ámbito internacional. Es algo que, desde una Estrategia de Mercadotecnia, debería explotarse de manera sistemática.
  2. Maximizar su mensaje para articular el valor (frente a su precio), mediante la comprensión de los conceptos de comunicación que suenan o están presentes en las diferentes audiencias estudiantiles y sus entornos mediáticos.
  3. Validar su gasto de marketing, midiendo el desempeño de la marca y de cada campaña, calculando las tasas de conversión de solicitante a estudiante. Esto nos va a permitir medir, al mismo tiempo, los “por qué” de esa conversión y cómo replicarla de manera sistemática y controlada, para adaptarnos a los cambios de nuestros futuros alumnos.

En las universidades, debemos aprender a confiar en —y a utilizar correctamente— el poder de la Marca-Universidad y llevar a los estudiantes a recordar algo más que un nombre, al tomar su decisión de inscripción. Debemos obtener y hacer acopio/análisis útil de más información, acerca de las tendencias actuales del mercado de la Educación Superior en lo que a Marketing, Reclutamiento y Tecnología se refieren y, como siempre digo a mis alumnos en una de mis clases introductoria al mundo del Marketing hoy: La fórmula “mágica” para obtener el ENGAGEMENT de nuestros públicos está en OBSERVAR y ESCUCHAR, para después ACTUAR.

Gracias por este ratito juntos! Hasta la próxima semana!

Smart is the new “cool” o la importancia de las TICs en la educación contemporánea.

El ser humano está en constante evolución… Evolucionamos como Pokémons en un mundo, donde lo que le enseñaron a nuestros padres nada tiene que ver con lo que aprenden nuestros hijos. De hecho, se trata de una paradoja extremadamente divertida que, aún pocos de nosotros, hemos aprendido a disfrutar.

La importancia de la integración de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) en los Centros de Estudios, Escuelas y/o Universidades, responde a los esfuerzos de nuestra Sociedad para enseñar a sus ciudadanos actuales y a las generaciones que vienen, valiosos conocimientos y habilidades en torno a los dispositivos informáticos y de comunicaciones, el software con el que funcionan, las aplicaciones que se ejecutan en ellos y los sistemas que se construyen a partir de ellos.

Y aún así, es normal que nos preguntemos: ¿Pero qué son estas cosas? ¿Cómo funcionan? ¿Para qué sirven? Las TIC son tan omnipresentes en el mundo moderno que cada uno tiene una cierta comprensión de las mismas, pero esas interpretaciones son a menudo divergentes. Y es precisamente en esa divergencia donde está lo divertido y lo interesante de estas tecnologías… dado que nos da una visión sin límites… un inmenso campo virgen que cosechar, un mundo entero (o millones de mundos) sin explorar, donde no hay “¿por qués?” sino “¿por qué nos?”, donde no existe el “pero”, donde algo que imaginas puede hacerse realidad, con una sola premisa: seguir aprendiendo con un esfuerzo constante en seguir tus sueños.

La formación en las TICs a nuestros alumnos, es un ingrediente fundamental de su educación integral. Un componente indivisible de la identidad del “Homo Tecnointeligens”, que sólo debe aplicar, de forma adecuada, aquello que ya conoce en su smartphone, en su laptop o en sus videojuegos, para saber extraerle el máximo beneficio.

Los Centros de Aprendizaje, tenemos la misión de transformar a nuestros alumnos en superhéroes, con ese poder ilimitado. Pero, como todo superhéroe, debemos enseñarle a controlar sus poderes y a saber que, como bien sabe Peter Parker (Spiderman): “Un gran poder, conlleva una gran responsabilidad”. Una responsabilidad que compartimos Sociedad, Empresas, Centros Educativos y Familias. Una responsabilidad que se traduce en no ver a las TICs como el enemigo que no son, sino como una oportunidad inigualable para formar a nuestros hijos y alumnos en mirar el mundo donde vivimos como una Oportunidad de compartir conocimiento y crecer juntos, no como un lugar de supervivencia.

Esa nueva inteligencia es lo “cool”… esa nueva forma de mirar la vida y la educación y el aprendizaje es lo inteligente, y esa inteligencia compartida es nuestro futuro próximo… Un futuro que ya está aquí… Y usted… Do you want to be “cool”?

Es una apuesta arriesgada… pero es la única apuesta que se puede ganar…

Después de dos semanas en mi nuevo puesto, se me vienen a la cabeza mil contextos y situaciones similares a las vividas en otras organizaciones educativas que, como en otras ocasiones, son comparables al entorno corporativo.

Según Philip Kotler, “La gestión del marketing es el análisis, planificación, ejecución y control de los programas diseñados para realizar intercambios deseados con los mercados de destino con el fin de lograr los objetivos organizacionales”.

Desde este punto de vista, se basa en gran medida en el diseño de las organizaciones que ofrecen, en términos de los mercados objetivo, necesidades y deseos y el uso eficaz de fijación de precios, comunicación y distribución para informar, motivar y dar servicio al mercado. “La gestión del marketing se refiere a la desintegración en polvo de un programa definido, después de una cuidadosa el análisis y la previsión de las situaciones del mercado y la ejecución final de estos planes para alcanzar los objetivos de la organización”.

Además, sus planes de ventas en mayor medida resto de las necesidades y motivaciones de los consumidores en el mercado. Para lograr este objetivo, la organización tiene que prestar atención a la fijación de precios adecuado, publicidad y promoción de ventas efectiva, la distribución y la estimulación de los consumidores a través de los mejores servicios.

En resumen, el marketing management, se puede definir como el proceso de gestión de los programas de comercialización, para lograr las metas y objetivos de la organización, que consiste en la planificación, ejecución y control de los programas o campañas de marketing.

La gestión del marketing ha ganado importancia para satisfacer la creciente competencia y la necesidad de mejorar los métodos de distribución para reducir los costes y aumentar los beneficios. La gestión del marketing hoy en día es, a mi juicio, la función más importante de una empresa comercial y de negocios, y se entrelaza, de manera determinante, con la gestión y estrategias corporativas, siendo la principal herramienta para convertir el entorno de las ideas, en realidades tangibles, que conecten con los stakeholders de la Universidad, unido al concepto de lo que realmente quiere el Crossumer: “Dame Experiencias, Dame Recuerdos!!!”.

Desde mi punto de vista, creo que cruzar la línea de lo que los demás hacen para comenzar a innovar de verdad,  es una apuesta arriesgada… pero es la única apuesta que se puede ganar. Es la apuesta por un nuevo concepto de formación internacional y multicanal, para el cual yo tengo una propuesta… Ojalá me permitan experimentarla aquí, en Campus Internacional Ensenada, bajo el esquema de “Campus Internacional Experiencial”. ¿Hay alguien ahí?

Teaching VS Learning… Aprehender aprendiendo…

En Marketing y Comunicación desde la entrada de las plataformas online y las Redes Sociales, se ha observado un proceso de evolución en todos y cada uno de los elementos intervinientes en el proceso de venta y promoción de productos y servicios.

Desde este punto de vista, la educación, como servicio y como sistema de información           —que, como se ha visto, implica más aspectos que los meramente informativos— también ha observado este efecto o, al menos, debería haberlo observado.

Desde el enfoque del marketing, el consumidor ha pasado de un estado de observador y receptor de información a una racionalización de su esencia más precisa como ser humano,  y dentro de sus características inherentes, como ser social: la faceta de productor, además de receptor de contenidos. Esta nueva figura se dio en llamar “prosumer”.

Mas no es este el punto actual en donde se encuentra el usuario de Internet, sino que algunos autores defienden el auge de una evolución más allá de la producción y recepción de contenidos. Esta figura, con la que muchos Community Managers y Social Media Strategist se identifican, se denomina “crossumer” (Gil y Romero, ), lo que no debe extrañar a nadie debido a su naturaleza, definida en cualquier caso como “un sujeto que ha tomado plena conciencia de su posición en un sistema económico y social, articulado alrededor del consumo y que reivindica su rol activo”. Este nuevo estereotipo que redefine las relaciones del usuario con las corporaciones, se enfrenta a las estrategias de marketing de manera reflexiva y racional, siendo sujeto activo en sus decisiones. Aunque no es el objeto de este artículo describirlo de una forma pormenorizada, su papel en este nuevo entorno, se desarrolla a tal nivel, que incluso tiene el poder para cambiar y determinar el comportamiento de sus followers, condicionando las actitudes de compra y consumo de éstos últimos, a favor o en contra de una determinada marca.

En el caso del modelo de enseñanza-aprendizaje en educación superior online, podemos encontrar un paralelismo de actores en ese proceso, dado que el alumno ha adquirido conciencia de su necesidad de aprendizaje de calidad y de su capacidad de exigir estándares acordes con sus necesidades, creando contenidos para el grupo de alumnos que comparten formación con él. Esto le lleva a convertirse en lo que podríamos denominar un “crosstudent”, más allá de lo que sería el “pro-student” que ya es el alumno de la educación online.

En cuanto al proceso de Marketing en sí, la teoría se apoya en estrategias de Comunicación y Marketing tradicional, donde el consumidor se veía abocado a la compra, con acciones publicitarias y promocionales. Este modelo tradicional “empujaba” a la compra, exponiendo al usuario a los contenidos persuasivos, más allá de que éste quisiera recibirlos. Durante años, la planificación de medios se ha basado en este modelo de exposición del receptor al mensaje, cuya eficacia se media en función de una serie de impactos medibles en cuanto al número de mensajes masivos emitidos: esto forma parte del modelo PUSH. En cuanto al contexto educativo, éste se podría asimilar al entorno de la enseñanza tradicional, donde el docente “arroja” los conocimientos por medio de clases presenciales y lecciones magistrales, donde la participación del alumno apenas se limita a tomar apuntes y a solventar dudas ocasionales y espontáneas sin una preparación previa. El conocimiento o eficacia de la enseñanza se mide en el momento del examen. La atención que el alumno pone en la clase depende de un horario prefijado y obligatorio, independientemente del grado de capacidades físicas y psíquicas en ese horario y del día. Tampoco es una variable que pueda escogerse el formato del conocimiento y la cantidad de éste, dado que es el docente —o la institución académica— quien limitará ese grado en concreto. El estudiante adquiere su aprendizaje, en el mejor de los casos, al repasar los apuntes del día o las tareas encomendadas por el profesor y, en el peor de ellos, justo antes del examen. Es lo que denominaremos enseñanza GIVE.

En la planificación estratégica de medios y el entorno del marketing, hoy encontramos un giro adicional a este tipo de acciones. Se trata de permitir que el usuario no solo reciba la publicidad, sino que éste, por si mismo busque información que le sea útil y que además, se convierta en una experiencia propia, convirtiendo a la marca en algo más que un proveedor de servicios, esto es, un proveedor de experiencias. A este modelo de marketing y comunicación se le describe como PULL. En el desarrollo del e-learning —o modelo de aprendizaje GET, como lo describimos en este artículo— se favorece un aprendizaje más flexible. Los estudiantes adoptan un papel activo en su proceso de aprendizaje, dejando de ser meros receptores pasivos de información o conocimiento. Para ello se les dota de espacios en los que es vital su participación, (chats, foros de discusión, correo electrónico…), además, aumenta la posibilidad de que sean ellos/as mismos/as quienes decidan qué, cómo y cuándo quieren estudiar.

Esta modalidad favorece, de mismo modo, la interactividad, entendida ésta como la relación que se establece entre estudiante y los demás componentes de la acción formativa. Este aspecto, en concreto, se desarrolla en diferentes ámbitos: con el contenido, con el tutor o docente y con los demás estudiantes. Para que se desarrolle esta interactividad son imprescindibles las herramientas de comunicación tanto sincrónicas — para los procesos de

comunicación en tiempo real (IRC, audio-videoconferencia…)—, como asincrónicas pensadas para la comunicación en tiempo no real (email, news, RSS y redes sociales)—.

Así el profesorado se transforma en facilitador del aprendizaje, ya que ofrece al estudiante herramientas para su  “auto-aprendizaje”, a la vez que resuelve sus dudas y necesidades. Podemos concluir pues que el e-learning se centra más en el aprendizaje que en la enseñanza. Para ello es muy importante cuidar la organización y disposición de los contenidos, así como la orientación del aprendizaje del alumno, mediante tareas individuales y en grupo, con un seguimiento permanente por parte del tutor.

“El paradigma educativo tiene que cambiar pasando de la estandarización a la personalización, de dirigirse a exponer el material a asegurarse de que se satisfacen las necesidades de los alumnos, pasando de concentrarse en introducir las cosas en la mente de los alumnos a ayudarles a comprender las capacidades de su inteligencia mediante un paradigma enfocado hacia el aprendizaje. Esto, por el contrario, requiere un desplazamiento desde un aprendizaje pasivo a uno activo que pase de estar dirigido por el profesor a estar dirigido por el alumno” (Charles Reigeluth, 1999:30).

Las Redes Sociales, al mismo tiempo, nos ofrecen distintas posibilidades y escenarios para pensar en la formación permanente. Los estudiantes pueden acceder a numerosas fuentes de información que se reciben a través de diferentes canales, entre los que se incluyen blogs, wikis, aplicaciones sociales, juegos y apps de Android e iOS, en los que experimentar diferentes situaciones de aprendizaje, incluso en aquellas donde indudablemente el factor económico juega un papel decisivo.

Crosstudent: V-Learning Method

In the case of the model of teaching and learning in higher education online, we can find parallels of actors in this process because the student has become aware of their need for quality learning and their ability to enforce standards appropriate to their needs, creating content for the group of students who share training with him. This leads him to become what we might call a “crosstudent”, beyond what would be the “prostudent” is already a student of online education.

Regarding the marketing process itself, the theory is based on communication strategies and traditional marketing, where consumers looked doomed to purchase, advertising and promotional activities. This traditional model “pushed” to the purchase, exposing the user to the persuasive content, beyond which it would receive. For years, media planning has been based on this model of exposure to the message receiver, whose effectiveness was measured based on a series of measurable impacts on the number of mass messages issued: this is part of the PUSH model. As for the educational context, it could be assimilated to traditional teaching environment where teachers “shed” knowledge through classes and lectures, where student participation is limited to just take notes and occasional doubts and solve spontaneously without prior preparation. The knowledge and teaching effectiveness is measured in the time of examination. The attention that puts student in the class depends on a predetermined schedule and binding, regardless of the degree of physical and mental capabilities at that time and day. Nor is a variable that can choose the format of the knowledge and the amount of it, since it is the teacher, or the academic institution, who limited the extent to concrete. Students acquire their learning in the best case, when reviewing the notes of the day or the tasks assigned by the teacher and, at the worst, just before the test. Teaching is what the author calls GIVE.

In strategic planning of media and marketing environment, today we find a further twist to this type of action. These allow the user to not only get the publicity, but this, by itself, look for information that is useful and it also becomes a personal experience, making the brand more than a service provider, that is, a provider of experiences. A model of marketing and communication is described as PULL. In the development of e-learning, or GET learning model, as described in this article, it favors a more flexible learning. Students take an active role in their learning process, not being passive recipients of information or knowledge. This gives them space in which their participation is vital (chats, discussion forums, email,…), also increases the possibility that they are themselves as to decide what, how and when want to study.