ENTREVISTAS DE TRABAJO PARA UNA NUEVA DÉCADA. EL FUTURO QUE YA ESTÁ PRESENTE.

Recientemente, con motivo de las lecturas para mi investigación sobre “Marketing Intelligence, as an Efficiency model in the Management of Acquisition and Student Experience, in Higher Education Institutions” me encontré con una variable que, confieso, no había tenido en cuenta en mi primer modelo, pero que tras mis primeros pasitos de trabajo de campo, con los primeros Focus Groups, saltó como una de las prioridades del examen del tema: salidas laborales.

Podría parecer algo obvio, ahora que lo comento, pero lo cierto es que muchos de los modelos de Retention y Student Success, no tienen contemplada esta área de interés, supongo que por la poca orientación hacia el “cliente” que he observado en las Instituciones Educativas que son objeto de este estudio.

En cualquier caso, y adentrándonos en la materia, es una realidad tangible, que el estudiante utiliza sus estudios universitarios para conseguir un empleo aspiracional —al menos, podríamos pensar que así es, sobre todo en el entorno de posgrado—, por lo que, conectando conceptos, llegué, de manera inexorable, a preguntarme por el proceso de empleabilidad y cuáles son los factores que tienen en cuenta los contratadores y sus departamentos de recursos humanos, para definir cuál es la persona apropiada para un puesto y en qué medida la Universidad o la Escuela de Negocios, conforman su currículo y programas, en función de esos procesos… Interesante… ¿verdad?

Pues… ¿qué me diría si le contara que es un proceso en plena evolución? Los reclutadores hoy día pueden hacer uso de la AI (Inteligencia Artificial) y de simulaciones de realidad virtual, para contratar, en función del BigData del candidato en Internet       —validando, mediante herramientas de Business Intelligence, los datos de experiencia y de educación o capacitación del potencial empleado—, de su comportamiento, de sus rasgos de personalidad y, por supuesto, en relación a las respuestas fisiológicas de ese candidato… En cierta medida, ya no se necesitan los currículums, por el rastro digital que tenemos todos nosotros en redes.

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Lo cierto es que la mayoría de los buscadores de empleo por Internet y Gerentes de contratación estarían de acuerdo conmigo al afirmar que una entrevista no es, precisamente, la forma ideal de encontrar la mejor persona para un trabajo determinado. Los solicitantes, en ocasiones, exageran sus puntos fuertes y, en algunos casos, incluso sus funciones o conocimientos, obligando al entrevistador a confiar — o no— en información plenamente subjetiva y basada en la experiencia propia, para tomar decisiones.

Pero es que la cosa no acaba ahí… A medida que el rápido cambio tecnológico obliga a las empresas a adaptarse constantemente a nuevas formas de trabajo, los conocimientos o la experiencia profesional, que antes eran indispensables y definían un  rango de salarios definido, pueden ser cada vez menos significativas para calcular las posibilidades de éxito de un candidato en el trabajo al que aspira.

Según afirma el profesor Tomas Chamorro-Premuzic, “si aceptamos el hecho de que el 80% de los trabajos que encontrará en 2030 o 2040 no existen hoy en día, […] tenemos que apostar por cosas como la curiosidad, la capacidad de aprendizaje, las habilidades para relacionarse y para empatizar con las personas de su equipo y la auto-motivación”.

Según he podido observar en diversas publicaciones, todos los analistas coinciden en que, en un futuro no muy lejano, los empleadores pueden confiar menos en los curriculums y entrevistas y más en el comportamiento, las habilidades cognitivas, los rasgos de personalidad y las respuestas fisiológicas de un candidato, para decidir si alguien se adapta bien. La tecnología ya se está desarrollando, para permitir a los empleadores, el acceso a analizar el historial en línea de los candidatos, los datos biométricos… y, cómo no, las reacciones, en tiempo real, a las simulaciones y desafíos en VR o Realidad Virtual, respecto del trabajo que deberá realizar, una vez contratado. ¿Quiere esto decir que los conocimientos adquiridos en una Universidad o Institución educativa no sirven? Este es el Gran Error que algunos interpretan en esta tendencia: Los Estudios no solo servirán, sino que se considerarán un “must”… Serán el principio básico de dónde partir. Sin ellos, el candidato ni siquiera será considerado para el proceso de selección.

Se acerca un paisaje muy diferente, para el que Universidades de vanguardia, nos adaptamos a estos cambios, y los incluimos en los procesos de aprendizaje, como nuevas habilidades que nuestros estudiantes deben adquirir para, no solo sobrevivir en el nuevo entorno laboral, de los próximos 10 años, sino destacar y sobresalir.

Dr. Oscar Barroso Huertas

Publicado por obhsterblog

I'm a Marketing Enjoyneer. Marketing from branding, advertising and design, off and online with a deep teaching and researching interest.

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