A gastar que el año se va a acabar… Los 7 principios básicos del contra-marketing”

Como todo buen mercadólogo sabe, estas fiestas decembrinas, representan casi el 20 por ciento del total de las ventas anuales para las empresas minoristas, lo que las convierte en la mejor época y, al mismo tiempo, la más laboriosa, para las empresas de mercadotecnia, publicidad y diseño… y, por supuesto, para los consultores… (Estudio de BCB Marketing Intelligence con Inv-e-testing, Feb. 2017).

Para establecer un contexto, en promedio, un mexicano, durante la temporada navideña “invierte” hasta 11 veces la cantidad de dinero que gasta durante el resto del año, y claro, nosotros encantados y el minorista también… Pero, desafortunadamente, cuando pasamos a la siguiente página del calendario y llegamos a enero, los efectos negativos de este gasto comienzan a revelarse, no solo en el bolsillo y la capacidad económica del consumidor, sino también en la capacidad de ventas y el margen de ganancias de las empresas: tarjetas de crédito sobre-giradas, “es que no llego a fin de mes…”, mayor estrés y arrepentimiento —esta es la peor parte—, por la cantidad de dinero gastado.

Entonces… Podríamos llegar a la conclusión, de que tampoco a los mercadólogos, publicistas, etc, nos conviene este exceso… Y menos desde la perspectiva ética y de responsabilidad social.

Así pues, desde mi perspectiva de marketing ¿qué podemos hacer para no “malpasarnos” y que la vida prosiga sin estrés en enero y así sí, comenzar un “Próspero Año Nuevo? Bueno, pues aquí van mis “7 principios básicos del ‘contra-marketing’”:

1. Fijar un presupuesto y a qué lo queremos dedicar.

Toda campaña de marketing establece un presupuesto básico del que no nos podemos pasar para que haya un margen de rentabilidad… Del mismo modo, antes de que comience la temporada de compras navideñas, decida cuánto dinero quiere/puede gastar. Piense en todos los diferentes aspectos de las compras navideñas: ¿cuánto deseo gastar en regalos? ¿Cuántos eventos especiales hay en mi calendario y cuánto me van a costar? ¿Cuánto me costará viajar? ¿Existe posibilidad de gastos imprevistos?…

2. “Me lo merezco…”

Una de las tendencias más importantes de los últimos años es el aumento del “Porque me lo merezco…” o del “Ya que estoy aquí…”. Según la Federación Nacional de Retailers de EUA, casi el 60% de las personas se regalan cosas a sí mismas, en estas fechas y, en este concepto, gastaremos —y me incluyo— un promedio de 3,000 pesos mexicanos por persona. Dicen que esta época el mejor regalo es dar, no recibir… En este caso, regalar nuestro tiempo a nuestros seres queridos, y permitirnos el contacto de los demás, aunque suene a cliché, es más gratificante y… más barato.

3. Cuidado con los tiempos y la comida rápida.

Aunque le parezca exagerado, lo cierto es que muchas veces, el mejor ahorro es el de tiempo… El hecho de tener que acelerar nuestro ritmo de vida en estas fechas, por posadas, celebraciones, brindis y demás, varían nuestros hábitos de consumo y el “llego tarde a la posada, no tengo tiempo de hacer la cena, mejor pedid una pizza…” o el “no vengas por mi que hay mucho tráfico, mejor pido un conductor en esta aplicación…” además de que muchas veces, todo ese tiempo dedicado a las compras, a menudo lleva a otras compras innecesarias: café, pretzels, batidos, solo para nombrar algunos. Estos gastos parecen menores pero, si nos ponemos a analizarlo, en el transcurso de menos de un mes, que dura la “Fiebre Navideña”, es todo un tema.

4. Atentos a las consecuencias de la “magia” navideña.

Uno de los gastos más cuantiosos de estas fechas es el de viajar… Créame, lo sé… Solo imagínese pagar un vuelo a Europa, para tres personas, para estar juntos en familia y celebrar el “vuelve a casa por Navidad…”. Todos sabemos que, uno de los principios del marketing recomienda que, a mayor demanda, podemos incrementar costos… y precisamente eso, sucede en estas fechas. Pero no solo eso, una vez superada la barrera emocional de acceder a este gasto “inevitable”, vienen los alimentos durante el viaje, la golosina, el chocolate, el refresco, el agua —que debe tener mineral de oro, por lo que cuesta en el aeropuerto—, y demás caprichos mientras viaja… 

Xmas

Aún así, podemos buscar formas de limitarlos: comparar precios de las aerolíneas y las fechas de viaje, hacer las maletas de manera eficiente para evitar las tarifas de equipaje, llevar en la bolsa de mano alimentos ligeros y que sí puedan llevar en el avión, investigar de manera previa los costos de hotel, y seguro que a usted se le ocurrirán muchas más formas de que esta “magia” de la Navidad nuble su juicio y perjudique a su cartera.

5. El efecto “carita de bebé”.

A todos nos ha ocurrido, sobre todo a los que tienen hijos, sobrinos o nietos… que nos acordamos de su “carita” de ilusión al pedirnos su lista de “Santa” o de los “Reyes”… y llevados por el irresistible efecto de ese recuerdo, nos entregamos a la compra frenética de TODA la lista, aunque tengamos que “tirar de tarjetazo”… Sin embargo, podemos reducir ese efecto si incidimos en la causa: podemos “jugar” y acostumbrar a nuestros hijos, sobrinos o nietos, a que haya un número de regalos de Navidad limitado… Por ejemplo, podemos establecer una regla de que “Santa” o los “Reyes” solo pueden traerle tres regalos, porque llevan un saco muy lleno, para todos los niños del mundo, y que debe ser una cosa que quieran, una cosa que necesiten y una visita o viaje para compartir en familia. Eso sí, no olvide informar de esta regla con su familia, para que no la rompan los propios familiares. Esto evitará expectativas y además aliviará su estrés para encontrar todos los regalos de la tradicional lista interminable.

6. Control del gasto.

Un elemento clave en el marketing inteligente es, precisamente, hacer un seguimiento de los gastos que se realizan en el transcurso de una campaña. Esto es cierto también para la vida, pero es absolutamente esenciales estas fechas. Si ha seguido mi primer consejo, seguramente le va a resultar mucho más fácil este punto. Actualmente existe una gran oferta de Apps gratuitas, en cualquiera de las plataformas para smart phones, que le permiten administrar y llevar un control de sus gastos “decembrinos”.

7. Ofertas, contraofertas y descuentos.

Mi último consejo como mercadólogo que conoce los procesos y hábitos de consumo y cómo modificar esos procesos para conseguir que muchos de nosotros gastemos de más es recordarle algo que seguro conoce: las tarjetas de lealtad, las de crédito minorista, los precios de atracción, los incentivos para volver a la tienda otro día, los días o fines de semana de venta especial… son herramientas que empleamos en marketing, para que nos despidamos de nuestro dinero y que lo extrañemos en enero… Aprovechemos esas ofertas y descuentos en nuestra lista que establecimos en el presupuesto.

Como resumen a estos 7 principios, de lo que he denominado el “contra-marketing”, disfrute de estas fiestas, no se pierda el estar con sus seres queridos, y evite pensar, como en muchas empresas que “mejor hay que gastar, porque el año se va a acabar”.

Felices Fiestas y Feliz Año Nuevooo!!!

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